Del cerdo son bellos hasta los andares. Hace un tiempo vi a un chico que paseaba a un tocinillo la mar de mono por la calle. El animalejo atendía al nombre de Julito. Aquí, mi homenaje a tan apetitosa mascota.

Del cerdo son bellos hasta los andares. Hace un tiempo vi a un chico que paseaba a un tocinillo la mar de mono por la calle. El animalejo atendía al nombre de Julito. Aquí, mi homenaje a tan apetitosa mascota.